La variedad de materiales utilizados en la impresión 3D es vasta. Los más comunes son los plásticos, como el PLA (ácido poliláctico), ABS (acrilonitrilo butadieno estireno) y PETG, que son adecuados para prototipos y productos de bajo costo. En el ámbito industrial, los metales como el titanio, acero inoxidable y aluminio se utilizan para piezas de alta resistencia. También existen resinas líquidas para impresoras SLA, que permiten detalles precisos y acabados suaves. Además, los avances en la impresión 3D han permitido el uso de materiales compuestos, como filamentos reforzados con carbono, y biomateriales, como los utilizados en la medicina.